Dos chicos besándose, de David Levithan

escrito por

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on telegram

El título no engaña a nadie: la historia trata sobre dos chicos besándose. Si un simple beso entre dos hombres es capaz de generar rechazo al posible lector, debería acudir corriendo a la librería más cercana y leer ésta bella historia de David Levithan; tal vez necesite empaparse del espíritu reivindicativo de la novela.

Tampoco se trata de una novela rosa, aunque evidentemente el amor, en todos sus estados, es parte importante de la trama. Un pequeño resumen acerca de la misma: Harry y Craig, una pareja de ex novios, deciden batir el récord mundial del beso más largo como forma de apoyar a un amigo que fue víctima de una agresión por culpa de su condición sexual.

David-Levithan-dos-chicos-besandose-1

Alexander Demianchuk – Activistas gay besándose mientras son detenidos por la policía durante una protesta por los derechos homosexuales en Sant Petersburgo (Octubre 2013)

Este acto reivindicativo, retransmitido en directo a través de internet, es el hilo conductor de la historia, que acabará uniendo a otros personajes: Neil y Peter por ejemplo, son dos jóvenes que tras un año de relación, siguen enfrentándose al rechazo por parte de una de las familias. Tariq, que vive su homosexualidad provocando sexualmente a hombres más mayores que él gracias al anonimato que ofrece internet. O la historia de Avery, que conoce a Ryan en un baile y en la que el lector vivirá los primeros compases de lo que se vaticina como una intensa historia de amor.

Sin duda, una parte interesantísima de la historia es la narración de la misma: las voces que nos cuentan las pequeñas escenas fragmentadas de todos los personajes no son otras que voces de hombres homosexuales, fallecidos espectadores del avance de los tiempos y de la constante repetición de errores cometidos, incapaces de hacer más que asistir como público al desarrollo de los acontecimientos de los protagonistas, sin duda la parte más dramática de la trama, que logra que el lector empatice enormemente con los pequeños retazos que ofrecen  de los personajes.

David-Levithan-dos-chicos-besandose-2

Es realmente triste pensar que en pleno siglo XXI, la historia que nos cuenta Levithan sea tan actual. Si dos chicos jóvenes del barrio deciden emprender el beso más largo del mundo, en un sitio público como es el instituto, y grabados por televisión, se puede intuir la reacción de la gente: Apoyo incondicional y amor, pero también rechazo e incluso odio, odio a ese beso y a lo que representa, odio a esos dos chicos que van de la mano por la calle y odio a esas dos mujeres que se besan en una cafetería. Y si además hablamos de países  donde es delito amar a alguien de tu propio sexo, es cuando realmente es necesario pedir que despierte la conciencia de la gente.

En definitiva, un libro que parece arrancar con algo tan simple como es un beso, se convierte en una trama deliciosamente intima que sacudirá las conciencias y algún que otro armario, dejando las puertas abiertas de par en par.

Suscríbete a nuestra newsletter

¿QUIERES APOYAR A LE MIAU NOIR?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
Share on telegram
Telegram

CONTINÚA LA LECTURA...

Miedo inducido
Carlo Levi (1902-1975) era un hombre que abrigaba una gran confianza en sus escritos y una considerable...
Quiero ser escritor. Tres lecciones de los grandes maestros
La generación de los escritores que aprendieron a escribir bebiendo, por suerte, se ha extinguido y,...
Poletti, Aleramo y Duse. Revolución homosexual y amor entre mujeres
Lina Poletti, la poetisa que enamoró a Sibilla Aleramo y a Eleonora Duse. Su obra ha caído en el olvido...

EL AUTOR DEL TEXTO

2 comentarios

Anna Feb 6, 2017 - 8:55 pm

Gran reseña y muy buena pinta el libro!

Responder

Dejar un comentario

Al utilizar este formulario, acepta que este sitio web almacene y maneje sus datos.

El mundo no es fácil y aunque estamos en contra de ponerle puertas al campo nos vienen obligando a avisarte de que utilizamos cookies (no de las de comer, aunque nos pese) de las propias y de las de terceros con el objetivo de recopilar datos para después poder mostrar publicidad. Si quieres, puedes leer el resto de texto, aunque te recomendamos que mejor leas un artículo. Acepto Leer más

Política de cookies