No resulta fácil describir la vida y obra de este andaluz universal, dramaturgo, novelista, poeta, ensayista y articulista, nacido en Córdoba el dos de octubre de 1930. De Antonio Gala. Después de licenciarse en Derecho en la Universidad de Sevilla se trasladó a Madrid para presentarse al Cuerpo de Abogados del Estado, pero decidió no continuar. El motivo, ingresar en la orden de los Cartujos, de la que sería después expulsado por rebeldía.

“Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente…”

La vida monástica conlleva muchas normas, a las que desde un principio se opuso debido a su mentalidad provocadora. En esa época se inclinó hacia la pintura, llegando incluso a dirigir diferentes salas de arte. Más tarde compaginaría la escritura con sus clases como profesor de Filosofía e Historia del Arte en algunos colegios de Madrid.

Autor controvertido, hasta el punto de declarar abiertamente que él nunca se ha permitido vivir en plena felicidad, porque: “vivir en felicidad es una completa ordinariez”. Una fórmula de éxito, ya que es uno de los pocos poetas contemporáneos que ha sido capaz de lograr que cada uno de los poemarios se convirtieran en best-seller.

Antonio Gala Feria Libro Madrid

Antonio Gala en 2007. || wikimedia

Extraño striptease emocional

Su obra poética se inicia con Enemigo íntimo, que es premiada con el premio Adonais de Poesía. Le siguen, Testamento andaluz, Poemas de amor y El poema de Tobías desangelado.

“No tuve yo más ley que tu figura

Y el lazo de tu pelo por abrigo.

Tu camisa de Holanda, mi enemigo;

Tu tijera mi cetro y desventura.

En chilenas pasé la noche oscura”

A pesar de ser muy reacio a publicar poesía por considerarlo un extraño striptease moral y doloroso, en el universo de sus versos se descubre que estos no son más que una mera investigación de lo más íntimo, de lo más verdadero de las cosas. El autor deja fluir ese divagar desde lo más sangrante a lo más etéreo de la sensualidad en sus tres temas recurrentes. El amor, el desamor y la soledad.

Antonio Gala es un autor del método, pero con claros matices de adaptación hacia un verso blanco, que no libre, gracias a su dominio del lenguaje.

Amor y desamor extremos

Con su primera novela, El manuscrito carmesí, ganó el Premio Planeta. A esta le han seguido títulos como La pasión turca, Más allá del jardín (llevadas al cine), La regla de tres, Las afueras de Dios o El Imposible olvido.

Se trata de historias plagadas de amor y desamor en las que Antonio Gala sabe crear una comunicación directa con cada lector. Así, llega a trazar una conversación íntima sobre temas que domina a la perfección: los celos, el mal de amores, el amor vivido como una efímera ensoñación, la soledad y la misma melancolía por la necesidad de encontrarnos en otra persona sin ningún grado de pudor. Sus tramas se enriquecen como resultado de la confrontación entre lo humano y lo divino.

“Mira el presente que, más que a tu alrededor, brilla dentro de ti. Y goza de él, malo o bueno, con fruición, y con la confianza de que ni su flor ni su espina durarán más que él mismo”

Antonio Gala, moribundo porque la vida se muere

En el 2011 Antonio Gala anunció desde su columna de El Mundo que padecía un cáncer de difícil extirpación. Calificó su lucha diaria como una “tremenda putada”, una que no ha mermado su capacidad para ser un hábil malabarista del lenguaje, con un sentido profundo para mostrar la metáfora sin paliativos. Personaje entrañable y controvertido. Famoso gran conversador que se aferra a la vida con la misma elegancia con la que sostiene entre sus dedos su eterno compañero, el bastón.

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